Y ya está aquí la continuación…

Me había quedado en eso de “transitar la necesidad”. No es más (ni menos) que sentirla, vivirla, llevarla de compañera de viaje.

Tenía necesidad de éxito y dinero, así que la siguiente pregunta de este juego al que hemos venido a jugar…

¿Si energéticamente uno vibra en necesidad, que atrae a su vida? A estas alturas ya no necesito una pista.

¡Y qué cara se paga la inconsciencia!

Participé en la creación e impartición de formaciones, formé parte de la creación de nuevos proyectos y… Lo que más llevaba pidiendo y deseando…

Crear, dar forma y materializar un proyecto con personas en su edad de oro. ¡Y la vida me lo dio! Y tantas ganas tenía, tanto lo había pedido, tal era mi pasión e ilusión que la vida me permitió hacerlo de principio a fin, lo que viene siendo “me quedé sola”! ¡Yo lo había pedido! (Desde la inconsciencia, claro)

¡Y qué cara se paga la inconsciencia!

No olvidemos que yo estaba vibrando en necesidad, necesidad de éxito, lo que incluía reconocimiento y dinero. El no verlo en ese momento, o quizá el verlo sesgado y seguir actuando desde ahí, me llevo a transitar ese camino.

El equipo desapareció (literal), y lo que eran proyectos conjuntos, dejaron de serlo. Eso se transformó en no dar el servicio acordado, el acuerdo se rompió, y experimenté lo que es que alguien desaparezca y te deje “sola”.

 

8º Descubrimiento:

Cuando crees que necesitas a alguien, la vida te lo saca de tu vida para que veas en quién o dónde has depositado tu poder.

8º Aprendizaje:

El apego desaparece por sí mismo cuando ya no intentas encontrarte a ti misma en ello.

 

¡Pero hay más! La intuición del principio, aquella sensación de no fluidez, se fue materializando en detalles concretos, detalles que no quería dar importancia, y como he recogido en algún momento de este escrito, los detalles están cargaditos de importancia y aprendizaje y el hecho de obviarlo, no verlo o no quererlo ver, pasa factura.

Me quedé “sola” en el proyecto que más ilusión me hacía, el que más había deseado, pero sólo me quedé sola para ejecutarlo, para “dar la cara”, para hacerlo realidad. La compañía, apareció para que aprendiera e integrara el aprendizaje maestro, que compartía en el post anterior. Mi necesidad de éxito, es decir de reconocimiento y dinero.

En esos detalles que no di importancia pese a verlos, ese alguien que creí necesitar para tener trabajo, proyectos, dinero y reconocimiento, indicó únicamente sus datos a la hora de presentar el proyecto. Con lo cual…

¡“TACHÁN”!

¿Quién ha cobrado el proyecto y sigue desparecida? Esa parte del conjunto que quería aprovecharse de mí. Yo lo creí, yo lo cree.

Pero…

¿Quién necesita de quién?

¿Quién se aprovecha de quién?

Hoy, mediante esta prueba que he venido a jugar, veo e integro el precio de lo que es transitar desde la inconsciencia.

Quizá necesitaba de esa otra parte del conjunto para transitar e integrar los 8 aprendizajes más el aprendizaje maestro.

Quizá me estuve aprovechando de esa otra parte del conjunto para vivir lo que yo un día, desde la inconsciencia, cree. Esa otra parte del conjunto, quizá también de manera inconsciente, se prestó a hacerlo (y encima voy y me enfado!)

Sea como sea, y con la sinceridad por delante, no ha sido nada agradable este aprendizaje, la herida sigue supurando, y estoy transitando el camino de todos los regalos y detalles que hay para descubrir en este sendero.

El camino siempre te muestra donde estás, por si tienes dudas. Y sé que sigo transitando este camino de necesidad de éxito (reconocimiento + dinero) y lo sé puesto que como digo, el camino siempre te muestra donde estás, la realidad es la auditora. Y lo que recibo de este camino son proyectos donde en la mayoría de los casos no existe remuneración, normalmente debido a que el presupuesto se lo ha llevado otro proyecto y no existe, no queda dinero…

… Pero sí reconocimiento.

Y de aquí obtengo el…

 

9º descubrimiento:

No existe reconocimiento externo.

9º aprendizaje:

El único reconocimiento con capacidad de elevar tu frecuencia vibratoria es el tuyo. El único que te permite salir de la vibración en la que estás, es el tuyo.

 

**

Si a pesar de tener aquella intuición o sensación de que querían “aprovecharse de mí”, seguí; hoy veo claro, clarísimo, que fue para experimentar todo este camino. ¡Que ya me vale a mí el camino que elegí! Es lo que tiene no mirarse antes el mapa, o creerse lo que ves en el mapa! Pq. Pintado todo es bonito y la escala es más pequeña que la realidad. Pero cuando uno se mira antes el mapa (lo que sería vernos, mirarnos y ver desde dónde y para qué actuamos) quizá descubres nuevos caminos o el tipo de carreteras a transitar.

Y si a pesar de mirarse el mapa, se elige hacer el recorrido, no lo quieres/puedes evitar para llegar a un nuevo lugar, puedes ir más preparado, llevar en la mochila tus propias herramientas para las zonas de barro, las zonas rocosas, por si llueve, por si hace viento o por si no hay sombra. Porque una cosa es lo que se dibuja en el mapa, otra cosa es la realidad.

 

¿Qué por qué te(me) cuento todo esto? Para que recuerde(s) que todo lo haces por y para algo, que no hay error posible, que si lo elegiste fue para aprender, para verte, para (re)conocerte.

Por eso mi camino, mi pasión, mi voluntad, mi propósito, es conocerme, cuanto más me conozco menos inconsciencia y más libertad. Mayor interdependencia.

Y como acabo de leer… Lo mejor no es llegar, es lo que aprendes en el camino…

***

AUDIO DEL POST:

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https://www.ivoox.com/aprendizajes-situaciones-no-deseadas-audios-mp3_rf_23474915_1.html

 

Cecília Ruiz*

31/01/2017

 

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