ego

Cuando tienes una cita que te hace mucha ilusión, la preparas desde el deseo, y pasa algo que tuerce toda esa magia…!

Es como si el mundo se derrumba por momentos! Aparece el dolor aunque también el sufrimiento por no querer sentir ese dolor. La negación del dolor que estamos sufriendo nos conduce a ese sufrimiento.

El dolor puede ser irremediable aunque podemos trabajar con el sufrimiento!

Eso me pasó a mí ayer! De camino a una ilusión pasó algo que me trastocó y la tristeza a la vez que la rabia aparecieron.

Por momentos pensé en tirar la toalla, me culpé, culpé…

Y…

¡Me escuché! Escuchaba mi queja, mi rabia, mi ira y esas ganas de culpar! Me regalé esos minutos de escucha, de prestar atención, de observar. Fui consciente que pese a mi enfado y rabia me estaba permitiendo escuchar, me estaba regalando unos minutos para mí.

Al observar y escuchar mis emociones, pude entenderlas, entender su mensaje, ver que oportunidades de crecimiento existían en mí.

Momentos de contracción para seguir creciendo!

No fueron instantes fáciles aunque la gestión y la capacidad de observación consiguieron sacarme rápido de la contracción y el sufrimiento.

Si algo descubres en este camino del crecimiento personal y autoconocimiento es la capacidad de evolucionar que nos caracteriza.

Cómo nos gusta recrearnos en nuestro papel de víctima y creérnoslo. Como nuestro ego nos quiere impedir ver que en todo momento somos protagonistas y que somos nosotros mismos los que estamos decidiendo, desde nuestro papel de protagonista, actuar como las víctimas de la situación.

De eso fui muy consciente ayer, de cómo estaba dejando que mi ego, de manera muy disimulada, me hiciera creer víctima de la situación. ¡Estaba siendo víctima de mi ego!

Recrearme en ese sufrimiento, ser la protagonista de una escena trágica en una telenovela. Así me visualicé por momentos, siendo la protagonista de un “culebrón” donde la pobre protagonista era la víctima de la escena.

Hasta que fui consciente de como mi ego estaba en mí, había ganado terreno en mí sin apenas darme cuenta. Cómo quería me que creyera víctima de mi propia película! Víctima en ese momento, en ese que había estado preparando y deseando desde hacía meses.

Respiré hondo y agradecí ese momento de lucidez. Agradecí a mi ego su lección; y siguiendo con protagonistas, vino a mi uno de los personajes protagonistas de “Lo que el viento se llevó” y pude recordar la frase “A Dios pongo por testigo que nunca volveré a pasar hambre”.

Adapté el texto a mi situación “A Dios pongo por testigo que yo soy mucho más que mi Ego”

Cómo el ego nos mantiene en nuestra zona de confort! En aquello que conocemos, para no salir, para continuar en aquello que “controlamos”

La zona de confort no es estar en aquello que nos gusta, es estar en aquella zona que por muy dolorosa o incómoda que sea, la conocemos, dominamos y nos sentimos “cómodos”.

Para el ego, salir de esa zona de confort es aprender, crecer y cuando eso pasa el ego se siente sin control, no domina, pues eso es desconocido para él. Es por eso que se molesta y no se encuentra a gusto.

Objetivo del día y diría que de nuestra vida

TÚ ERES MUCHO MÁS QUE TU EGO!

ego hero

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