Así a lo cómico empiezo estas líneas. Si de algo estoy siendo consciente es de que más vale tomarse la vida con humor, total lo de deba de ser, será…

momento hermoso

Agotamos nuestra energía intentando controlar el qué, el cómo, el cuándo, el quién,… Imaginando, pensando, creyendo, que si las cosas son como queremos y si las controlamos, es lo mejor para nosotros. Eso siempre según tu percepción, percepción que has ideado según tus creencias, vivencias. ¿Te has detenido a tomar consciencia de esas creencias?

formación creencias

El control lleva al agotamiento, el agotamiento lleva a enfermar, el enfermar lleva a aprender a soltar para continuar, a dejar el control de esas riendas, a soltarlas. Así pues, si vas a acabar soltando el control de esas riendas, quizá puedes hacerlo sin tener que pasar por todo el proceso, de ese modo puedes ahorrarte el agotamiento, la enfermedad.

El deseo de controlar nos hace vivir en el pasado y/o en el futuro. Tomar de referencia situaciones, vivencias pasadas para querer reproducirlas o para todo lo contrario. Vivencias que han forjado en ti esas creencias.

Por ejemplo, “diseñaste” en tu mente una relación magnífica con una pareja y finalmente los caminos se distanciaron. En ese momento sufriste, ahora intentas controlar tus emociones, no sentir, te frenas, no muestras tus sentimientos, … el objetivo es controlar las emociones para no sufrir. Yo me pregunto, ¿Dónde estás? ¿Estás viviendo el presente o sigues anclad@ en el pasado? ¿Eso es vivir? Controlas tu futuro a través de creencias que vienen de situaciones pasadas. Así pues, vives en el pasado, te estresa el futuro y ambos momentos no existen.

Creer que “las relaciones son dañinas” basándote en una relación con un final no diseñado en tu mente es, como ya se dice al inicio de la frase, una creencia! Creas de una creencia una ley universal? Las leyes se pueden demostrar, hay una lógica universal. Puedes demostrar tú que todas las relaciones son dañinas?

Qué puedes hacer entonces? Pide y se te dará! Pero cuando pidas sé consciente de desde dónde estás pidiendo, para qué lo estás pidiendo, con qué objetivo lo pides. Sé consciente de si eso que pide viene acompañado de limitaciones, de creencias; pues aquello que pides, se te dará. Si pides desde la limitación, eso llegará; si pides desde la rabia, eso llegará.

manos corazón

Pide y confía!

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