Sí, así de sincero y directo es el mensaje “Estoy mal”!

¿Cuántas veces te permites sentirlo, aceptar que algo no va bien?, ¿Cuántas veces además, eres capaz de decirlo, de confesarlo?

Para empezar a trabajar con este momento o situación quizá podríamos empezar con la pregunta ¿Qué es para mí estar mal, qué significa?

Cuando uno siente que está mal parece que todo es negro, que las cosas no salen como había imaginado, que la situación le supera, que no se siente capaz de… Además suele venir acompañado del llanto.

Esas sensaciones, emociones y reacciones que se crean en ese momento solemos rechazarlas, no nos gusta sentirnos así y ese rechazo no hace más que provocar un sufrimiento.

Bien, ¿qué tal si probamos opciones nuevas cuando nos sentimos mal? Quizá ya tengas experiencia en eso de no tener un buen día o buena época, así pues, algo puedes aprender!

Llevo días sin escribir, y sí, entre otras cosas uno de los motivos es tan claro como ¡Estoy mal! Y qué mejor que este momento para que compartamos nuestro crecimiento juntos.

Hace unos años, cuando estaba “mal” me hundía, lloraba, me encerraba y el mundo giraba en contra. Nadie me entendía, estaba sola, me faltaban las fuerzas. Era lo que yo definía como un tipo de “conspiración” en contra.

En el camino de mi crecimiento personal he aprendido técnicas para resurgir aunque son esas mismas las que pueden llevarte a estados “no entiendo nada”.

Cuando uno entra en la espiral de crecimiento no sabe qué puede encontrar en esa corriente, puede pasar de todo y sólo te queda confiar, pues todo lo que llega a tu vida estás preparad@ para soportarlo.

Hace unos días entré en pánico, estando en un momento de introspección vino a mí una conexión que mentalmente intenté frenar, aunque horas más tarde me despertó del sueño y en mitad de la noche aquello que había intentado frenar con la mente, se manifestó físicamente.  Malestar físico, sudores, mareos, náuseas, … Me costó un rato ser consciente de lo que pasaba y la relación que tenía con lo que me había pasado aquella tarde.

Desde entonces he acarreado malestar físico y emocional, me costaba respirar llegando a sentirme asustada; aunque durante este malestar ha habido algo diferente, LUZ! Sí, ahora no siento que el mundo gire en mi contra! Ahora siento que estoy dentro de una espiral de crecimiento y que es mi gran oportunidad para seguir subiendo en esta espiral. Un paso necesario para ver más luz, para seguir creciendo.

Nadie dice que ese momento sea fácil aunque puedes aprender de él.

En la vida todo es cuestión de “ENFOQUE”! ¿Hacia dónde te quieres ENFOCAR?! Los días o situaciones difíciles existen, aunque ¿hacia dónde estás poniendo tu atención?

tiempo enfocarse

Permítete el tiempo necesario para aceptar que algo no va bien.

Puedes coger un folio y escribir aquello que sientes que no va bien y qué es lo que provoca en ti. Quizá puedes ordenar la lista anterior con los temas de más importantes o urgentes ahora mismo para ti, a los menos. ¿Por dónde quieres empezar?

Es en este momento donde cobra especial importancia el ENFOQUE. Quizá en el punto anterior te hayan aparecido varios temas, el ENFOQUE va a ser tu mejor aliado para trabajar y dedicar plena atención y cuidados a cada tema. Por dónde quieres empezar, dónde te quieresENFOCAR?

Allí donde ENFOQUES irá tu energía y atención, por lo que es importante concentrar tus fuerzas para que todo salga como deseas. Ya dicen aquello de “Quien mucho abarca, poco aprieta” cuando intentamos ENFOCARNOS en varios temas a la vez, el enfoque pierde fuerza, es muy desgastador ENFOCAR a varios sitios, situaciones o temas a la vez.

El ENFOQUE también va a ser tu aliado desde el otro punto de vista. En este punto, y habiendo leído todo lo anterior, ya sabes que hay algo, situación, emoción, etc. Que te está provocando un dolor. En este punto tienes dos opciones:

  1. ENFOCARTEen aquello que va mal. Poner toda tu energía y atención en aquello que te duele; hablas todo el día de aquello que te produce dolor, tu mente está de manera constante en ese pensamiento, con lo que entras en una espiral de dolor donde cada vez se hace más difícil ver algo de luz y poder coger aliento.
  2. ENFOCARTEen aquello que quieres conseguir y ver todo lo bueno que puedes obtener de la situación, emoción, difícil. Está claro que hay algo ahora que te está produciendo una contracción, un dolor, aunque puedes aprender algo, valorar el aprendizaje y aquello que sí has conseguido. Poner tu atención en lo que puedes aprender y en lo conseguido.

Redactando los dos puntos anteriores he recordado algo, cuando yo tenía 16 años estudiaba 3º de BUP (hoy sería el 1º de Bachillerato) y enfermé, faltando todo el segundo trimestre del curso. Al volver, algunos de los profesores ya me “daban por perdida” y apostaban ya por mi repetición de curso. Yo no aceptaba aquella situación y quería demostrar que podía aprobar y pasar de curso con el resto de mis compañeros. Una persona repetidora (en ese momento) era para mí una persona fracasada. Al final de curso me quedaron varias asignaturas para recuperar en septiembre, pasé un verano entre libros, ayudada por compañeros de clase. Finalmente, después de los exámenes de septiembre no aprobé todas y los profesores hablaron conmigo animándome a repetir. En ese momento mi ENFOQUE estaba en los profesores, yo sentía (me había creído) que iban contra mí, “quieren lo peor para mí, me harán una desgraciada”. Así me llegué a sentir.

Hubo un profesor que tuvo un precioso detalle, se acercó a mí y me dijo “Cecília, si te aprobamos y pasas vas a tener serios problemas para seguir el nivel del nuevo curso, si no repites ahora, repetirás en COU, repetir ahora es tu oportunidad para subir nota, para integrar los conocimientos

No digo que ese momento fuese fácil, de hecho no lo fue, aunque gracias a repetir curso mi nota realmente subió y pude recuperar mi autoestima al ver que mis notas podían ser buenas y, mejor aún, podía seguir la clase, entender e integrar las materias que estábamos estudiando. Gané salud, pues mi problema se solucionó y gané confianza en mí. Sólo era necesario cambiar el ENFOQUE.

cambiar enfoque

Cuando el mundo, TU MUNDO, se tiña negro, cambia el ENFOQUE y dale colores.

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