Qué fácil es creerse “buen@” cuando vienen todos,

cuando tienes la consulta “llena”,

cuando te ascienden en el trabajo,

cuando en el cole de tus hijos los profesores te dicen que tus hijos tienen unos padres ejemplares…

cuando marcas goles en los partidos de fútbol,

cuando tus padres te dicen lo orgullosos que están de ti.

Cuando tu pareja te dice “eres la mejor personal del mundo”.

 

Es quizá en esos momentos cuando sientes que puedes comerte el mundo?

Que eres capaz de cogerlo con una sola mano !?

 

¿Puedes seguir “creyéndote buen@” cuando todos se van,

cuando te sientes sol@,

cuando en el trabajo algo que estás preparando no acaba de salir como se esperaba,

cuando las ventas caen,

cuando tus hijos no evolucionan tal y como tú habías diseñado, soñado y construido en tu mente…?

 

¿Nos sentimos y creemos sólo buenos cuando las cosas salen “bien”?

 

¿Qué es, qué significa, qué quiere decir, que las cosas salgan bien?

 

Esta es la ecuación que nos ha acompañado durante décadas:

 

DIFULTADES = PROBLEMAS

PROBLEMAS = MAL

MAL = HUIR

 

Entonces:

 

DIFICULTADES = HUIR

 

Creímos que las dificultades son problemas y que los problemas son malos. Desde pequeños nos dijeron que huyéramos del malo, que saliésemos corriendo. ¿Y qué seguimos haciendo de adultos? ¡Huir!

¿Qué trae consigo la huida? El sentimiento de lucha, de “me escondo”, de esto me supera. Es la lucha por correr más, por esconderme bien…

La huida es el desgaste, la no aceptación.

La DIFICULTAD es la oportunidad para verte, reconocerte, mirarte, trabajarte, descubrirte, crecer, crear, aprender y saltar!

La dificultad es la manera que tiene la vida de mostrarte que estás preparado para crecer un poco más, para “reinventarte” y “Mover tu foco”!

 

Así pues,

DIFICULTAD = OPORTUNIDAD

 

¿Hacia dónde has estado enfocando? ¿Dónde estás mirando, a qué estás poniendo tu atención?

Cuando vienen las dificultades, párate un segundo, STOP!

¿Hacia dónde has estado dirigiendo tu atención? Tienes ante ti la oportunidad de reenfocar.

 

Quizá parezca más fácil lamentarse, recrearse en la desgracia. De eso ya sabemos mucho! Le tenemos quizá más práctica. Aunque…

¿Te funciona?, ¿Qué es lo que atraes, lo que llega a tu vida, con esa práctica? ¿Es lo que quieres? Si es así, adelante, continua, eso sí, entonces seamos coherentes y dejemos de quejarnos, ¡Estamos recibiendo lo que estamos practicando!

 

La magia, lo que te hace diferente, lo que hace que tu brille gane intensidad, es seguir creyendo en tu brillo, seguir sintiéndolo. Seguir apostando por ti, aun cuando las cosas vienen “mal dadas”, cuando incluso los demás no están. Cuando las puertas cuesta abrirlas.

 

Podrán cerrarse las puertas, podrán darse la vuelta los planes, podrán caer cosas, personas, situaciones. Esas, esas son las dificultades que la vida te pone ante ti para que tú, con tu brillo, las transformes en ENOOOOORMES oportunidades. Es entonces cuando la grandeza que tú ya eres, esa de la que solemos olvidarnos, vuelve a manifestarse.

Haciendo un símil con una canción de Alejandro Sanz, que dice:

 

“Qué fácil decir Te Quiero cuando estamos solos,

lo difícil es hacerlo cuando miran todos”

 

Te diría:

 

“Qué fácil sentir poder cuando todo sale

lo difícil es hacerlo cuando (parece que) nada vale”

 

 

Cecília Ruiz

07/11/2016

Descubre tu grandeza*

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